¡Esto no es posible!
-Cuando empieces tu camino, encontrarás una puerta con una frase escrita en ella –dice el maestro-. Vuelve y dime qué dice esa frase.
El discípulo se entrega en cuerpo y alma a la búsqueda.
Un día ve la puerta y vuelve junto al maestro.
-Estaba escrito al comienzo del camino: “Esto no es posible” –dice.
-¿Dónde estaba eso escrito, en un muro o en una puerta? –pregunta el maestro.
-En una puerta –responde el discípulo.
-Pues pon la mano en la manecilla y abre.
El discípulo obedece. Como la frase está pintada en la puerta, se va moviendo con ella. Con la puerta totalmente abierta, ya no puede leer la frase, y sigue adelante.
Paulo Coelho –Maktub-
No me queda la menor duda que los humanos somos personas que nos cuesta trabajo creer en nosotros mismos y que muy difícilmente podemos “crear” en el presente debido a lo vivido en el pasado y lo no vivido en el futuro… todo ello sustentado por las experiencias de vida, por aquellas “huellas mnémicas” que se han encargado de crearnos “abolladuras” difíciles de reparar, de superar.
Por experiencia personal, como terapeuta y como ser humano en desarrollo, logro darme cuenta que las palabras introyectadas desde la infancia a través de esas “personas significativas”, como fueron papá y mamá o quienes fungían esos roles, aún hoy día… ¡retumban!… y de una forma muy particular y enigmática, ese famoso… ¡esto no es posible!… frase casi mágica y alquímica que convierte nuestras habilidades en inseguridades, en derrotas y no aprendizajes.
Trae a tu memoria cuántas cosas has dejado de hacer, es más, ni te has atrevido a “creer poder realizar”, porque en algún momento de tu historia alguien te dijo… ¡esto no es posible!
Siempre será de sabios aprender a “discernir”… diferenciar entre aquellas cosas que en verdad entran en el ámbito de lo “imposible”, como aquellas cosas que “sí son posibles”.
Discierne… identifica qué acciones, proyectos, se quedan en lo “imposible” por simple comodidad de no querer arriesgar, pensando y creyendo que puedes perder… ¿perder qué?… cuando en realidad pierdes más anulando, postergando, reprimiendo, evadiendo, negando… que enfrentando la realidad.
¿Qué habría pasado si tanto hombre de ciencia hubiera hecho caso a las voces que replicaban noche y día que cesaran en sus avances científicos? ¿Acaso hoy tendríamos la comodidad de la que gozamos?… ellos son las más fehaciente prueba de creer que no hay imposibles… en hacer lo posible porque las cosas se hagan realidad sin desfallecer en el primer intento.
Si no creyéramos en lo posible… hoy no nos gloriaríamos de ser exploradores del universo.
Si no creyéramos en lo posible… hoy seguirías viviendo de forma insatisfecha con esa persona a la cual hoy puedes llamar “ex”, teniendo la gran oportunidad de darle vuelta a una página más de tu vida.
Si no creyéramos en lo posible… hoy no estarías impartiendo tus conocimientos debido al destino que te vaticinaron cuando naciste con tantas “deficiencias” y “diferencias” que los demás.
Si no creyéramos en lo posible… hoy las redes sociales no se extenderían haciendo un voto a favor por el otro, confiando en el otro, creyendo en el otro.
Si no creyéramos en lo posible… no podrías darte cuenta que aquellos que te dijeron que “no podías”, quizás era la manera de impulsarte y pinchar tu ego –ya que no sabían cómo hacerlo de otra manera-… no olvides que un globo es impulsado al aire cuando es pinchado.
Si no creyéramos en lo posible… verías casi imposible que hayas salido vencedor entre tantos espermatozoides, iniciando la carrera de la vida antes de estar en la vida misma, compitiendo con otros como tú, pero que no fueron tú.
Sí, tal vez los demás no han sido educados como nosotros hubiéramos querido y por ende, usaron muchos… ¡esto no es posible!… con el fin de impulsarnos a creer que sí es posible. De ti y nadie más depende cómo interpretar esos… ¡esto no es posible!… o te impulsan o terminan anclándote en un solo lugar… lo que no fluye termina por pudrirse, morir y expandir su hálito de muerte y destrucción.
Hoy tú tienes la oportunidad y decisión de abrir totalmente la puerta para dejar de ver esa leyenda que tantas cadenas trae a tus potenciales… que te arraiga en tu pasado y te impide vivir el presente, ya no se diga, obstaculizando tu futuro.
¡Esto y aquello SÍ ES POSIBLE!… sólo es cuestión de creerlo… de CREER EN TI.
Que todo se realice conforme a la FE que tengas en ti mismo… en qué SÍ ES POSIBLE LO QUE DESEAS HACER.









