Vida
“Mannaz la runa de la Adoración”
Es el momento de conectarnos con nuestro interior, con el único fin de descubrirnos, de ser conocedores de esa Gran Sabiduría Interna que yace desde el comienzo de nuestra propia historia, para interactuarla con la “Chispa Divina” de los demás, con la magia del Universo, originando un Nuevo Big Bang donde Despertemos a un Nuevo Orden Evolutivo.
En esta ocasión le permitiremos a la magia rúnica que se manifieste a través de Mannaz, la runa de la Adoración.
Mannaz se traduce como “hombre”. En los poemas rúnicos se utiliza para referirse a todos los hombres, es decir a quienes no son inmortales, para distinguirles de los dioses, pero aunque haya una “supuesta distinción”, también tenemos mucho de lo Divino.
La runa Mannaz representa las facultades mentales y el deseo de adoración, el lazo entre los hombres y los dioses. Describe a los hombres como descendientes de la divinidad. El hombre siempre experimentará una sed insaciable de sentirse reconocido ante la Grandeza Divina, reconocimiento de ser parte de esa Divinidad, no como algo aparte, sino como partícipe de ello.
La invocación mágica para activar dicho poder rúnico será:
Mannaz Mannaz Mannaz / mann mann mann / maaaaannaaaaazzzzzz / maaaannn azzzzzzz / Mannaz Mannaz Mannaz
Habiéndote conectado desde lo más profundo de tu ser, de tu esencia, desde aquello que no tiene cambio alguno, porque siempre ha sido quien es, ya que la esencia es inmutable, permanece a través del cambio, permítele a tu intuición que te conduzca hacia la Sabiduría Interna.
“Mannaz es la runa del sí mismo. Lo único efectivo en este momento es la claridad y la voluntad de cambio. Es esencial una buena relación con uno mismo, para lograr también una buena relación con los demás y con la Divinidad”. Se está viviendo tiempos de aceptación, de descubrimiento de uno y de los otros. El ser humano de hoy está sediento de cambios, algunos de ellos originados desde la consciencia plena, desde el Despertar, otros están siendo forzados, pero son necesarios e indispensables llevarlos a cabo, ya que de no ser así, no se puede completar nuestro proceso de maduración y/o evolución. Una clave para lo anterior será las buenas relaciones con los demás y con la parte espiritual. Es tiempo de recordar que el símbolo de la cruz se compone de dos líneas de comunicación, de vínculo imprescindible: línea vertical (así como es la comunicación con lo divino), línea horizontal (así debe ser la comunicación con el otro, con los semejante); no hay diferencia, no puedo adorar a la Divinidad y despreciar al semejante.
“Mannaz aconseja ser modesto. No hay que permanecer cerrado, ser intolerante o juzgar a los demás, sino más bien mantenerse receptivo a los impulsos que fluyen desde la parte de cada uno que no ha perdido la conexión con la divinidad. No es momento para buscar reconocimiento o resultados, sino que hay que vivir el presente con intensidad”. El día que se comprenda que todos formamos parte del Todo, que nos une una misma misión vivida y experimentada desde varios matices, ese día será el encuentro sublime, donde daremos un brinco cuántico y todas nuestras realidades alternas se unirán a festejar el gran logro ¡La Conexión Divina que nos permitirá Reconocernos e Identificarnos como Seres de Luz prontos a Generar Cambios Evolutivos! Vivamos entregándonos con pasión, viviendo más en el presente y menos en el futuro. Los reconocimientos son para aquellos seres que no han comprendido que nadie es más importante que el otro, sino que somos diferentes para complementar una Igualdad Histórica, Galáctica. Los logros obtenidos son utilizados desde el silencio para el servicio de los demás y la satisfacción personal.
“Si la persona se siente bloqueada, esta runa le impele a buscar, ante todo, la claridad dentro de sí. Debe volverse hacia adentro, en silencio, y buscar las actitudes que le convierten en un enemigo de su progreso personal”. Será el momento de rechazar los factores escépticos, negativos, que nos conduzcan a bloquearnos, a no creer en nosotros, los cuales opacan a través del miedo nuestros dones. Los primeros factores por vencer radican en nuestro interior, en nosotros mismos, por medio de aquello que hemos ido creyendo y no analizando, para ser desechados. Es el momento de sacar de raíz el “chip de creencias” que hemos permitido que se nos introyecten, que ya son obsoletos para nuestro caminar. La clave está en buscar la claridad dentro de cada uno, de mí mismo, por medio del silencio. En el silencio es donde reconocemos y aceptamos quiénes somos y en quiénes podemos convertirnos.
El mundo mágico de las runas siempre nos ofrecerán otras interpretaciones, las cuales puedes ser: nuevos contactos favorables y éxitos en las relaciones para el consultante. Un período de aislamiento personal que, por la autocrítica, será positivo.
Te invito a que durante esta semana afirmes a manera de Mantra el siguiente decreto:
“Dentro de mí está la chispa Divina”.
Es importante que te reconozcas como parte de esa “Chispa Divina”, eres polvo de esa Gran Explosión Cósmica, por lo tanto también eres un Ser Divino.
“Es necesario conectarse con la esencia de uno mismo y hacer un puente entre esa parte nuestra y la divinidad. De esta manera, se cumplen los deseos más profundos, tanto en el plano material como en el espiritual”.
Quede Decretado que así sea.
Carpe Diem… Memento Mori.
Fecha de publicación: 31/08/2020









